El Evangelio de este domingo, nos muestra cómo el amor verdadero a Jesús se expresa en hechos concretos: guardar su palabra. No se trata solo de sentir algo bonito, sino de vivir según su enseñanza. Jesús nos asegura que cuando lo amamos así, el Padre viene con Él a vivir en nosotros. Es decir, nuestra vida se convierte en un lugar donde Dios habita. Además, nos promete el don del Espíritu Santo, que nos enseña, nos recuerda sus palabras y nos da su paz, una paz que no depende de que todo nos vaya bien, sino de la certeza de que Dios está con nosotros. En medio de tantas voces y miedos, este Evangelio nos anima a vivir en confianza, con el corazón sereno, porque quien vive en el amor y la obediencia a Dios nunca está solo.
VI Domingo de Pascua (ciclo C)

