Solemnidad del Corpus Christi

En este Evangelio del Corpus Christi, Jesús no solo sacia el hambre de la multitud, sino que revela su deseo de alimentar a cada persona con el Pan de la Vida. Cuando los discípulos le piden que despida a la gente, Jesús responde con firmeza: «Dadles vosotros de comer». Es una invitación a la responsabilidad y al compromiso con el prójimo, a no desentendernos de las necesidades de los demás. Aunque los recursos parecen insuficientes, el Señor toma lo poco que hay, lo bendice y lo multiplica. Así actúa Dios: convierte la escasez en abundancia cuando se pone al servicio de los demás. En este gesto podemos ver un anticipo de la Eucaristía, donde Cristo se da a sí mismo como alimento que fortalece, consuela y une. Celebrar el Corpus Christi es dejarnos transformar por este misterio y aprender a vivir una caridad concreta, que empieza por compartir lo que somos y lo que tenemos.