El sol brilló en la madrugada,
la tumba ya no tiene voz,
la piedra fue desesperada…
¡Jesús venció, resucitó!
Ya no hay final en nuestra historia,
la cruz no fue el último adiós,
la vida canta la victoria:
¡Jesús está vivo, es nuestro Dios!
Donde había miedo, hay esperanza,
donde hubo llanto, nace paz,
la luz de Cristo nos alcanza
y su alegría no se va.
No estamos solos en la lucha,
Él va delante, es nuestro Rey,
nos da su fuerza, nos escucha,
nos llama a amar, a andar con fe.
¡Despierta el alma, alza los ojos!
¡Que no te venza el sinsentido!
Cristo está vivo entre nosotros,
¡la vida tiene un nuevo inicio!

